Rogelio Martínez García · La Soledad Salinas
La señora Lucina va camino al centro de salud a su revisión médica. Lucina no habla muy bien el español. «Xsan ey xi zuul», llega hablando en zapoteco a la intérprete del centro de salud. «Wenka zu», contesta la intérprete. Con ayuda de Angélica el doctor revisa a la señora Lucina. Lucina se fue a casa con su tratamiento médico y comprendiendo qué medicamentos tomar y los cuidados. Angélica trabaja todos los días ahí, porque el IMSS y Servicios de Salud del Estado ya garantizan un salario a intérpretes en los establecimientos de salud del estado.
¿Qué hizo posible ese futuro? El trabajo de las organizaciones de la sociedad civil que se organizaron para exigirle al Estado respetar un derecho que ya está en la Constitución y en la Ley General de Salud.
Ileana Verónica Luis Aquino · Valles Centrales
Es temprano en Oaxaca de Juárez. En una secundaria pública, un grupo de adolescentes está en clase de educación sexual integral. La maestra escribe en el pizarrón: «decidir también es un derecho». Hay preguntas abiertas, risas, dudas. Nadie baja la voz cuando se menciona el aborto. Una estudiante comparte que una prima acudió a un servicio de salud para interrumpir un embarazo y que fue atendida sin problemas. La conversación continúa con naturalidad. A unas calles, en el centro de salud, una joven llega acompañada. En recepción no hay interrogatorios ni miradas de juicio. El personal les explica el proceso.
Damaris Eliseba Aparicio Hernández · San Sebastián Nicananduta, Sierra Mixteca
En el municipio de San Sebastián Nicananduta la biblioteca comunitaria feminista ya no solo es un espacio físico, ahora es el corazón del pueblo. A través del tiempo, las mujeres y juventudes aprendieron a nombrarse, reconocerse y organizarse mejor para resolver cualquier problemática. El buen vivir se siente a través de las lecturas, las voces de autonomía y cuidado mutuo del territorio, las fiestas, el agua. Las mujeres adultas mayores comparten relatos sobre cómo era la vida antes, mientras los demás atesoran esos conocimientos para que las palabras no se pierdan y sean memoria viva.
María José Gris · Oaxaca de Juárez
En 2046 somos más los liderazgos que buscan darle voz y participación a las mujeres en municipios indígenas. Existen mujeres de comunidades que llegan a ocupar cargos públicos de toma de decisiones. Veo mujeres que eligieron no tener familia para tener el tiempo y disponibilidad de participar políticamente. Hay mujeres jóvenes en distintas comunidades que tienen conocimientos de sus derechos de participación política. Las mujeres estamos más empoderadas, tenemos más consciencia de mantener una buena salud mental y de hacer valer nuestra voz.
Silvia Elena Rojas · Istmo y Valles Centrales
Es temprano en Oaxaca. Las calles comienzan a llenarse: personas abren sus negocios, algunas colocan letreros en español y en zapoteco, otras preparan sus productos mientras conversan entre ellas. En el mercado, los puestos no solo venden, también cuentan historias. Cada producto tiene algo que lo conecta con su origen: quién lo hizo, de dónde viene, qué significa. Las personas no solo compran por necesidad, sino porque reconocen el valor de lo que están consumiendo. En una pequeña cafetería, un grupo de jóvenes revisa contenido para redes sociales de negocios locales. No buscan que se vea «perfecto», sino que represente lo que realmente son.
Judith Viridiana García Ramírez · Oaxaca de Juárez
Es una mañana tranquila en una comunidad de Oaxaca. En la escuela, niñas, niños y adolescentes llegan temprano porque hoy no es un día de clases normales: es día de asamblea comunitaria. En el patio ya están colocadas mesas con juegos, cuadernos y materiales. Algunas jóvenes facilitan actividades donde se conversa sobre derechos, convivencia y decisiones de la comunidad. No es algo extraordinario para ellos: es parte de su rutina crecer participando. Las y los docentes no dirigen todo, solo acompañan. Las decisiones se toman en conjunto entre estudiantes, familias y autoridades comunitarias. Nadie se sorprende de que las niñeces opinen; su voz ya es parte de la vida comunitaria.
Lucila Hernández Ruiz · Villa de Zaachila
Los fines de semana, las niñas y los niños suelen ir a las actividades que promueve la biblioteca del barrio, donde pueden leer libros que les motivan a seguir estudiando. Los domingos, la biblioteca se vuelve un punto de encuentro. Familias completas pasan un tiempo leyendo juntas, integrando la lectura a su vida cotidiana. El espacio es coordinado por una mediadora de lectura, una joven de la comunidad, que impulsa también la recuperación de juegos tradicionales, conectando aprendizaje con identidad cultural. Como resultado, cada vez más egresados de las primarias de la comunidad continúan su trayectoria educativa.
Luz Adali Vásquez Martínez · San Juan Coatecas Altas
Es un domingo de octubre, son las elecciones. Hay muchas mujeres candidatas, muchas de ellas con buenas ideas. Cuando se tienen cinco candidatos (tres mujeres y dos hombres), cada uno da a conocer sus propuestas. Una de esas mujeres llama más la atención, no por sus promesas, sino por su preparación y la gran trayectoria con proyectos enfocados en el progreso de la comunidad. Aún existen opiniones machistas, pero disfrazadas. Esta mujer, muy segura y con propuestas de trabajo concretas, avanza.
Ocho visiones escritas por separado, en territorios y proyectos distintos. Lo que comparten es una forma: lo cotidiano como horizonte, la comunidad como sujeto y lo que ya existe como punto de partida.